LA SUBIDA DE LA FACTURA ELÉCTRICA

Compártelo en tus Redes Sociales
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email
Buffer this page
Buffer

Como hemos observado desde hace unos meses se ha producido un incremento desmedido del precio de la electricidad por parte de las compañías que lo suministran, marcando máximos históricos consecutivos que repercuten directamente en los hogares y las empresas, mientras que el gobierno se limita a señalar su incapacidad para revertir esta situación culpándose mutuamente la oposición y el actual gobierno.

Lo primero que se ha de entrar a valorar es el motivo de la subida del precio de la electricidad. El valor viene marcado por el mercado mayorista, quien marca el precio que pagan las comercializadoras a las empresas generadoras de suministro, fijándose el precio por subastas diarias para las siguientes 24 horas, siendo el precio de cierre el que se marca para todas las compañías productoras.

Viendo los antecedentes de estos últimos meses se puede realizar una aproximación de lo que espera en los siguientes, pronosticándose que el precio no va a reducirse, al menor de momento, como así ha señalado el propio Gobierno, y ello al menos hasta entrado el año 2022.

En España los hogares tienen dos tipos de tarifas, la regulada, en la que el precio de cada kilovatio oscila en función del mercado mayorista y la del mercado libre, los primeros son, según los últimos datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, 10,6 millones de hogares y los segundos son 16,2 millones.Puede pensarse entonces que la tarifa del mercado libre, dada la actual situación, sea más favorable para nuestra factura, pero esto no es del todo así, y ello dado que depende del tipo de tarifa que tengamos contratada, pues puede verse también afectada por las oscilaciones del mercado.

Además del consumo, en el recibo de la luz se pagan otra serie de costes regulados, los denominados peajes y cargos. Los peajes, que son las instalaciones y tendidos eléctricos que llevan la luz desde los lugares donde se produce hasta los hogares y los costes se destinan a fomentar las energías renovables, a cubrir los déficits tarifarios o a repartir el mayor coste que tienen los sistemas no peninsulares. También una parte de la factura depende de la potencia que tenga contratada cada hogar, del alquiler del contador y de los impuestos.

En lo que respecta a las medidas tomadas por el Gobierno, la coyuntura de precios al alza comenzó en la pasada primavera y en junio el Gobierno aprobó una bajada temporal del IVA en la factura de la luz, que era del 21% y ahora es del 10%, lo que hizo que, pese a que la luz fue más cara en julio que en junio, la factura media fuera algo más barata. La otra medida fue la suspensión, también temporal, del impuesto a la generación eléctrica, un gravamen del 7% que pagan las compañías. Son medidas de alivio, pero no intervienen sobre los factores que determinan la escalada de precios, de ahí que siga subiendo el mismo y a corto plazo no vaya a haber un gran cambio en la actual tendencia. El impuesto de electricidad, que también se paga en la factura y es del 5,11%, no se ha tocado.

El Partido Popular ha pedido al Gobierno la supresión definitiva del impuesto a la generación eléctrica, que pagan las compañías, aunque también acaba trasladándose a los precios, y ha propuesto traspasar los costes no energéticos de la factura a los presupuestos, lo que supondría financiar mediante partidas presupuestarias algunos de los conceptos que ahora se cobran en el recibo eléctrico como cargos.

Se ha señalado en numerosas ocasiones que España es uno de los países con los precios más altos de electricidad. En cambio el sistema de subasta para la fijación de precios en el mercado mayorista viene fijado por Bruselas y es similar en todos los países. Los países con costa mediterránea, excepto Francia, se encuentran en precios medios diarios por encima de los 100 euros por MWh, incluso por encima de los actuales precios de España y Portugal se encuentra Italia, y Grecia o Croacia tiene precios similares.

Lo que cambia en cada país es la combinación de fuentes que producen la electricidad. Francia destaca por tener un importante componente de energía nuclear, de precio más estable y barato, y aun así los importes están por encima de los 90 euros, lo mismo que en Alemania, Bélgica u Holanda. También es diferente en cada país la configuración final de la factura y cómo se calcula la factura regulada, aspectos en los que, según ha recordado la Comisión Europea, España tiene margen para actuar. El Ejecutivo cambió la tarifa regulada con un sistema de discriminación horaria que entró en vigor el pasado 1 de junio, un movimiento que en teoría iba a llevar ahorro a los hogares y que nada tiene que ver con la actual coyuntura, aunque esta dificulta valorar la repercusión real de ese cambio en las economías domésticas.

Unidas Podemos ha pedido la creación de una empresa pública de energía, una posibilidad hacia la que se ha mostrado receptiva la ministra Teresa Ribera, quien ha abierto la posibilidad de estudiar su creación mediante la incorporación de centrales hidroeléctricas cuyo plazo de concesión venza. Estos se producen porque hay generadoras que, pese a producir electricidad barata, obtienen gran provecho cuando los precios de cierre de la subasta son altos. Transición Ecológica ya ha registrado un proyecto para intentar acotar esos beneficios.

En el contexto europeo, una compañía pública de electricidad no es extraña. EDF está participada mayoritariamente por el Estado francés. Cuestión diferente es si esa compañía ayudaría a moderar los precios del mercado mayorista. Siguiendo con el mismo ejemplo, Francia no se ha librado de las tensiones de precios este verano.

En resumen, el consumidor de electricidad, en la actual coyuntura, tiene pocas posibilidades para abaratar su factura, si bien se pueden realizar acciones para paliar la factura lo máximo posible, como pudieran ser no dejar electrodomésticos en stand by, usar regletas con interruptor que permitan desconectar completamente la corriente, no dejar cargadores enchufados o desplazar algunas actividades a los horarios valle.

Compártelo en tus Redes Sociales
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email
Buffer this page
Buffer