EL PLAZO DE PRESCRIPCIÓN DE LAS ACCIONES PERSONALES

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Las acciones personales, dentro del Derecho Civil, tienen un plazo de prescripción. Esto quiere decir que si tenemos derecho a reclamar cualquier tipo de acción civil, debemos tener en cuenta los plazos que la ley marca para que dicha acción prescriba, ya que si ejercemos nuestro derecho una vez haya transcurrido el plazo aludido la parte contraria puede defenderse alegando que la misma ha prescrito y habríamos perdido nuestra oportunidad.

En este sentido existen diferentes plazos según el tipo de acción, así como el Código Civil da un plazo genérico para las acciones genéricas. Así lo dispone el artículo 1964.2 del Código Civil al señalar que el ejercicio de las acciones personales que no tengan señalado expresamente un plazo de prescripción específico para su ejercicio, prescribirá a los cinco años desde que se pudiera exigir el cumplimiento de la obligación.

Antes de entrar en los plazos especiales debemos entrar a valorar este plazo general ya que el mismo era de 15 años, si bien fue modificado por la Ley 42/2015, de 5 de octubre y pasó a ser de 5 años.

Esta modificación puede llevar a confusiones, sobre todo en cuanto a las acciones nacidas antes de 2015 y el plazo que éstas tienen tras la promulgación de la Ley 42/2015. Por ello, para evitar perjuicios a las personas que tenían pendiente de ejercitar una acción antes de la entrada en vigor de la Ley, ésta instauró un sistema transitorio que se rige por lo dispuesto en el artículo 1939 del Código Civil que señala que “la prescripción comenzada antes de la publicación de este código se regirá por las leyes anteriores al mismo; pero si desde que fuere puesto en observancia transcurriese todo el tiempo en él exigido para la prescripción, surtirá ésta su efecto, aunque por dichas leyes anteriores se requiriese mayor lapso de tiempo”.

La redacción dada por este artículo puede generar dudas, por ello pasamos a aclarar el mismo a continuación. Lo que viene a señalar es que las acciones nacidas anteriormente a octubre de 2015 tienen en principio un plazo de prescripción de 15 años, si bien tras la entrada en vigor de la Ley el plazo restante pasa a ser de 5 años desde ese momento si el plazo que quedaba pendiente es superior o igual a 5 años y si el plazo restante es inferior quedaría lo que reste.

Por poner ambos ejemplos, en primer lugar tenemos una acción que nace en octubre del año 2008, por lo tanto hasta octubre de 2015 (momento en que entró en vigor la Ley) han transcurrido 7 años, con la normativa anterior quedarían 8 años para su prescripción, pero al haber sido instaurada la nueva normativa, la persona propietaria de ese derecho tendrá el nuevo plazo de 5 años. Como segundo ejemplo tenemos una acción nacida en octubre del año 2003, por lo tanto en octubre de 2015 han transcurrido 12 años, por lo tanto esta persona dispone de otros 3 años para ejercitar su acción antes de que prescriba. Por supuesto cualquier acción nacida después de octubre de 2015 dispone de un plazo de 5 años para su ejercicio.

Analizada la norma general de prescripción de acciones personales, pasamos ahora a las normas especiales para ciertas acciones.

Las acciones reales sobre bienes inmuebles prescriben a los treinta años, sin perjuicio de lo establecido para la adquisición del dominio o derechos reales por prescripción en los artículos. 1.957 y 1.959 del Código Civil (artículo 1.963).

La acción hipotecaria prescribe a los veinte años, como así señala el artículo 1.964.1 del Código Civil.

Las acciones reales sobre bienes muebles prescriben a los seis años de pérdida la posesión, salvo que el poseedor haya ganado por menos término el dominio conforme al artículo 1955 CC, y excepto los casos de extravío y venta pública, y los de hurto o robo (artículo 1.962 CC).

Tienen un plazo de prescripción de 3 años las acciones para exigir el cumplimiento de las obligaciones siguientes, como así indica el artículo 1.967 CC, siendo las siguientes:

  1. La de pagar a los jueces, abogados, registradores, notarios, escribanos, peritos, agentes y curiales sus honorarios y derechos, y los gastos y desembolsos que hubiesen realizado en el desempeño de sus cargos u oficios en los asuntos a que las obligaciones se refieran.
  2. La de satisfacer a los farmacéuticos las medicinas que suministraron; a los profesores y maestros sus honorarios y estipendios por la enseñanza que dieron, o por el ejercicio de su profesión, arte u oficio; desde que dejaron de prestarse los respectivos servicios.
  3. La de pagar a los menestrales, criados y jornaleros el importe de sus servicios, y el de los suministros o desembolsos que hubiesen hecho concernientes a los mismos; desde que dejaron de prestarse los respectivos servicios.
  4. La de abonar los posaderos la comida y habitación, y a los mercaderes el precio de los géneros vendidos a otros que no lo sean, o que siéndolo se dediquen a distinto tráfico; desde que dejaron de prestarse los respectivos servicios.

Conviene destacar que en aquello que se refiere a la reclamación del pago de suministros (agua, gas, electricidad), nuestra jurisprudencia ha considerado de aplicación el plazo de prescripción de 3 años contenido en el artículo 1.967.4 CC, al considerar que se trata de la compraventa de un producto (la energía eléctrica, el agua o el gas) a favor de particulares en los que no  existe propósito de reventa posterior (así lo dispone la sentencia del Tribunal Supremo, Sala 1ª de 12 de mayo de 2006). Y en estos supuestos, el plazo de prescripción se contará desde que dejaron de prestarse los respectivos servicios (artículo 1967 CC), es decir, acudiendo a la correspondencia entre cada servicio singular y diferenciado y la obligación de pago concreta que de él deriva, no a la finalización de la relación jurídica dimanante de éste contrato, por cuanto que a cada uno de los servicios que integran el contrato de suministro corresponde la extensión del correspondiente recibo o factura, expresivo de una obligación con exigibilidad propia, a partir de la fecha de su expedición ha de aplicarse para cada uno de ellos el plazo de prescripción

Prescriben por el transcurso de un año, como señala el artículo 1.968 CC:

  1. La acción para recobrar o retener la posesión.
  2. La acción para exigir la responsabilidad civil por injuria o calumnia, y por las obligaciones derivadas de la culpa o negligencia de que se trata en el artículo 1.902, desde que lo supo el agraviado.

En cuanto al cómputo del tiempo para la prescripción de las acciones, cuando no haya una disposición especial que determine otra cosa, se deberá contar desde la fecha en que tales acciones pudieron ejercitarse.

Finalmente, conviene tener presente que la prescripción de las acciones se interrumpe por su ejercicio ante los Tribunales, por reclamación extrajudicial del acreedor y por cualquier acto de reconocimiento de la deuda por el deudor, debiendo ser estos dos últimos suficientemente fehacientes.

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