¿Qué es el «Phishing? – Estafas por Internet

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Como hemos señalado en otros artículos, la legislación y normas vigentes y en general el derecho deben avanzar y actualizarse conforme lo hace la sociedad, de ahí que surjan nuevas leyes, otras sean modificadas o incluso sean derogadas por la necesidad de adaptar la realidad legal a la realidad social de cada momento.

En este sentido surgió el delito conocido como phishing, pero ¿Qué es? Se trata de un delito informático por el que se remiten correos electrónicos masivos a todo tipo de usuarios, tomando como forma la de cualquier banca online, dando apariencia de ser la propia entidad la que remite dicho mensaje y redirigiendo a una página web que replica la del propio banco donde generalmente solicita las claves personales y accesos a los diferentes activos del cliente con la amenaza de que, de no hacerlo, perderá los servicios que tiene contratados, sus tarjetas de crédito, etc. Con el fin de robar la identidad del usuario obteniendo sus datos personales y poder usarlos fraudulentamente con el objetivo de conseguir un beneficio con ello. Siendo lo más usual que el objetivo sean datos bancarios, también se realizan con otras plataformas como redes sociales, sociedades, etc.

La terminología phishing viene de su significado pesca, refiriéndose a la “pesca” de los datos protegidos de terceros, para, como se ha expresado, acceder a las cuentas bancarias de los usuarios sin que la entidad bancaria en sí sospeche de ello, retirar los fondos o activos que les sea posible y transferirlo a países que aseguren la impunidad de dichos hechos.

El phishing o estafa informática se encuentra regulada en el artículo 248.2 del Código Penal, castigado con penas de entre 6 meses y de 3 años de prisión, señalando lo siguiente:

2. También se consideran reos de estafa:

  1. a) Los que, con ánimo de lucro y valiéndose de alguna manipulación informática o artificio semejante, consigan una transferencia no consentida de cualquier activo patrimonial en perjuicio de otro.
  2. b) Los que fabricaren, introdujeren, poseyeren o facilitaren programas informáticos específicamente destinados a la comisión de las estafas previstas en este artículo.
  3. c) Los que utilizando tarjetas de crédito o débito, o cheques de viaje, o los datos obrantes en cualquiera de ellos, realicen operaciones de cualquier clase en perjuicio de su titular o de un tercero.”

A lo expresado debemos añadir que, de darse ciertas circunstancias agravantes, la pena se puede elevar hasta los 6 años de prisión.

Si se da un caso como el señalado contra tus cuentas bancarias o tus datos personales o confidenciales, lo ideal es contactar inmediatamente con un abogado penalista.

Lo primero que se debe hacer si has sido víctima de una estafa por internet, en caso de que sea un robo de cuentas bancarias, es ponerte en contacto con tu entidad bancaria para que bloqueen tu cuenta y anulen las tarjetas de crédito. Por otro lado, si te han robado datos personales o confidenciales, igualmente debes proceder al cambio de las mismas e instalar los mayores sistemas de protección posibles.

Tras ello, es necesario reunir todas las pruebas posibles que certifiquen que has sido víctima de una estafa electrónica, como son el mensaje mediante al que accedieron a tus datos y todos aquellos documentos que verifiquen que esos datos son tuyos.

Es aconsejable que dichas pruebas sean certificadas por medio de un notario, dando fe de ello.

El siguiente paso es proceder a denunciar los hechos ante el Juzgado que corresponda o ante la Guardia Civil o Policía Nacional, aportando la prueba que antes señalábamos a la denuncia, siendo la copia sellada de la denuncia la que se debe aportar a las empresas o entidades bancarias en las que se haya dado el delito.

Así mismo es aconsejable reportar el fraude ante la Oficina de Seguridad del Internauta, que se encargará de tratar de interceptar el caso de fraude y localizar los sitios web en los que se publican las páginas fraudulentas, mensajes maliciosos, así como donde se almacenan los datos robados.

Si no has sido víctima de este tipo de delitos, es igualmente importante tomar las medidas necesarias para evitar que así ocurra, y ello dado que el aumento desmesurado de los delitos en internet, junto con el auge de las nuevas tecnologías, crean un ambiente propicio para los ciberdelincuentes a la hora de cometer estafas en la red, dejando a los usuarios más expuestos y desprotegidos ante este tipo de delincuencia informática.

Por ello es aconsejable seguir las siguientes pautas:

No responder ni acceder a correos electrónicos, SMS, mensajes de WhatsApp, llamadas o cualquier otro tipo de mensajes o página que pueda parecer sospechosa o que nos pida datos comprometidos.

Nunca introducir datos personales o comprometidos.

Es importante que sepas que los bancos nunca te van a solicitar que introduzcas datos bancarios y contraseñas en internet.

No abrir archivos adjuntos ni enlaces de correos electrónicos o mensajes que no conozcas.

Protege tus dispositivos y tus cuentas con un programa de seguridad.

Haz una copia de seguridad de tus datos.

Configura los filtros de spam de tu correo electrónico.

Siempre que tengas dudas o sospeches de una posible estafa contacta inmediatamente con la entidad o la persona emisora para verificar que el contenido es legal y cierto.

En conclusión, puede parecernos algo poco grave, pero para nada, este tipo de delitos pueden ocasionarnos unos perjuicios económicos muy graves, por lo que es sumamente importante, en primer lugar, intentar evitarlos en la medida de lo posible, y de no poder ser así y ser víctimas del mismo, actuar con la mayor premura y diligencia posible, recomendando en todo caso acudir a un abogado especialista en este tipo de delitos.

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